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Donde encontramos la Segarra?
La Segarra comprende las tierras que constituyen la meseta que
separa la cuenca del Segre de las del Llobregat, Gaià y
Francolí, y representa una entrada a las tierras de
poniente catalán,
un adelantamiento de las tierras pre-pirenaicas . Su altitud
se mueve entre los 500 y 800 m. Esta meseta se caracteriza por
ser zona de paso entre la costa y el interior y entre las
comarcas septentrionales y las meridionales, dando lugar a un
tipo específico de paisaje, que aparece perfectamente
representado a lo largo de la divisoria creada.

La Segarra tiene una extensión de 646,16 km2, con un total de
21 municipios, y con una población de 17.337 h (año 1981).
Presenta una apariencia física uniforme, con una red
hidrográfica autóctona, integrada en cuatro valles delimitados
por sus ríos: el Valle del Llobregós, el Valle del Sió, la
Ribera de Ondara y el Valle del Cercavins.
Si debiéramos definir la Segarra con una sola frase,
seguramente podríamos decir que la Segarra es el inicio del
ponente catalán, un conjunto de comarcas perfectamente
diferenciadas del conjunto. Desde la mediterránea, el paso
hacia la Cataluña de poniente, se hace a través de la Segarra.
Cuando nos encontramos en medio de las tierras segarrencas ,
podemos ver perfectamente que estamos en otro lugar, llegues
desde dónde llegues.
El cambio de paisajes es evidente para cualquier persona con
un mínimo de sensibilidad. La transformación del entorno es
progresiva y palpable: predominio de las calmas y mesetas como
características del paisaje, presencia constante de de
cultivo, con los correspondientes márgenes, el dominio de la
piedra en el campo, en las cabañas , en los pueblos... En toda
la Segarra encontraremos perspectivas, horizontes lejanos, el
constante castillo-pueblo...
El carácter montañoso de la Segarra surge de la
fusión de carenas alargadas y paralelas entre ellas, con los
correspondientes valles intercaladas, una estructura simple
que se repite con constancia. También encontramos por todas
partes tozales y sierras, designaciones habituales por
referirse a las elevaciones más destacadas.
Arquitectura popular de la Segarra
Según Rovira
y
Virgili.<<
Los márgenes se puede decir que son la arqueología del campo.
Son testigos de la belleza de los cultivos. Muchos márgenes de
estos deberán ser declarados monumentos nacionales, por tal
que pudieran tener una protección eficaz contra los bárbaros
destructores..>>
Quien no ama los márgenes viejos no ama la tierra, ni siente
la poesía rural, ni comprende el espíritu del paisaje...
En el paisaje de la segarra, se extienden los márgenes por
todos los horizontes. Existen dos causas que justifican estas
obras: la cantidad de piedra que hay a la comarca y la
voluntad del hombre de la segarra al aprovechar todos los
recursos que se le ofrece.
La Segarra es rica en piedra calcárea de calidad y a menudo
aparece en los niveles más superficiales de los campos,
constituyendo a menudo un elemento constructivo, sea por los
márgenes, casas, ermitas y castillos. Y si observáis bien la
comarca, sabréis hasta qué punto la existencia y distribución
de los márgenes de piedra seca tienen una importancia decisiva
en la conformidad de su paisaje. Es fácil darse cuenta que, a
lo largo y ancho de la comarca, hay cientos de kilómetros de
márgenes.
Los rios de la Segarra
Podríamos decir que tenemos cuatro ríos en la Segarra
afluentes del Segre, es decir, el hecho de correr paralelos y
orientados a ponente, es una consecuencia de la disposición
casi horizontal de los estratos. La mayor parte de estos ríos,
al llegar en el llano del Urgel, desaparecen entre campos y
regadíos; a vueltas reaparecían con breves intermitencias
hasta el suyo desagüe final al Segre. Todos ellos nacen a una
altitud que ronda los 750 m y tienen una longitud parecida,
comprendida entre los 40 y los 60 km. Los cuatro ríos de la
Segarra, pese a la sequedad, límite de caudal y pese a la
evidencia de la existencia de unos valles fluviales, son el
río Ondara, el río Cercavins, el río Sió y el río Llobregós.
Aunque ahora tengan poco caudal, muchas veces han ejercido el
papel de un río verdadero. A sus orillas se han desarrollado
los huertos, su caudal ha sido aprovechado por hacer funcionar
molinos harineras y sus aguas han alimentado el poco pescado
que se podía consumir años atrás en el país. Actualmente estos
ríos acostumbran a traer agua, algunos habitualmente y otros
de forma eventual, y en cualquier época del año y con
independencia del caudal de agua que baje, el espesor de los
bosques ribereños ruega la existencia de un canal fluvial.
El
Clima
Con respecto al clima, la Segarra ofrece unas características
bien diferentes, pese a su proximidad al mar mediterráneo y
las escasas variaciones de altura. Su situación determina que
la meseta no reciba demasiada influencia de los vientos
húmedos. Esto favorece una tendencia hacia la continentalidad
climática, tanto que nadie podría pensar en la proximidad del
mar, y se traduce en una amplitud térmica considerable y en
una debilidad de lluvia, cosa que determina unos inviernos
fríos y secos con alguna nevada esporádica y una gran amplitud
térmica. En contraste,
los veranos tienden a ser calurosos, aun cuando el calor no
suele ser demasiado fuerte debido a la acción de los vientos.
La elevación de la comarca y la ausencia de montañas próximas
contribuyen a la presencia de los vientos: el ponente o viento
sereno, fuerte y siento; la húmeda marinada de dirección
contraria; a veces también baja del Pirineo la “tramontana”; o
la “morella” que viene de las montañas de Prades. Todos ellos
muy fríos! La temperatura mediana anual de Cervera es de 13º.
Otra característica de la vertiente del Segre es, el invierno,
la presencia de la niebla que, procedente del Plano de Urgell,
se ve con frecuencia en las mesetas de la Segarra. Algunos
años es muy persistente y no es extraño que durante días y
días sea un elemento más del paisaje.
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